Normal, con “n” de nuevo

·       ¿Cómo cambiaránuestra vida?

Mientraslos negocios y las empresas vuelven a operar y las personas intentan volver auna versión de su vida que quedó en una pausa aparente, es necesariopreguntarnos qué implica este panorama.

La nuevanormalidad no solo se refiere a la vida después de la pandemia, ya que notenemos idea de cuándo llegará ese día, cuanto antes aceptemos este hecho,mejor estaremos a nivel personal y social.

Los hábitos que llegaronpara quedarse

Lavar afondo las manos, no tocar nuestras caras, tener a la mano desinfectante ylimpiar las superficies de uso común, deberán continuar en nuestras rutinas. Tambiéndebemos mantener el uso de máscaras o cubiertas faciales, mantenernos alejadosde los demás, evitar espacios abarrotados y aceptar procesos de seguridad endiversos espacios. El punto central es proteger a los demás para protegerse así mismo.

Ya sea paraviajar en avión, tren, autobús o automóvil los hábitos de protección serántambién una constante, en un futuro cercano, los restaurantes estarán mediollenos y los clientes estarán separados al menos por dos mesas, los meseros usaránguantes y máscaras, al igual que el personal de la cocina.

A medidaque las personas regresen a las torres de oficinas, los empleadoresresponsables deberán mantener seguros a los miembros de su personal. Latendencia antes de COVID-19 era hacia espacios compartidos y colaborativos. Sinembargo, algunos especialistas predicen que los espacios serán rediseñados parapermitir más espacio entre los trabajadores, empleo de máscaras y controles detemperatura a todos los que ingresan al lugar de trabajo.

En losúltimos meses, los médicos han utilizado la telemedicina para atender pacientesno urgentes, y ha sido un gran éxito, a tal grado que las aseguradoras buscanincluir este servicio como medida permanente. No todo fluirá de buena forma, lasgrandes reuniones pueden ser un no rotundo en los próximos meses: por ello hanabundado las cancelaciones de grandes convenciones, eventos deportivos,conciertos y festivales.

Hasta quehaya una vacuna contra el coronavirus, asistir a grandes eventos puede serpeligroso. Por ello, la nueva normalidad es aliada de las conferenciasvirtuales y los eventos deportivos sin espectadores.

A pesar deeste panorama, hay un optimismo cauteloso de que podemos reanudar nuestrasvidas. La nueva normalidad será, o debería ser, una vida donde la higiene, eldistanciamiento, las máscaras y las pruebas de detección desempeñen un papelmás complejo. La nueva normalidad requerirá que seamos cautelosos mientrasvivimos de manera más segura.